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de Barth en cuanto a la equidad de las personas gays
y lesbianas. En efecto Barth, como tantos otros, en lo que respecta a los
temas de género y homosexualidad, desafortunadamente hizo una
excepción en la aplicación de su método usual de interpretación
bíblica.
Apelando a su interpretación de la "ley natural" y a la falsa
presuposición de que Génesis impone el modelo de matrimonio
heterosexual, Barth escribe: "El varón es conducido a la
mujer y la mujer al hombre… esta orientación mutua viene a constituir
el ser de cada uno de ellos"[16].
De acuerdo a la perspectiva de Barth sólo se puede ser "completamente"
humano en la relación varón-mujer que se da en el matrimonio,
relación esta que representa la expresión completa de la imagen
de Dios en los seres humanos[17].
Al igual que otros que insisten en la ley natural, Barth denota una tendencia
a favor del género masculino. De acuerdo a Barth en la relación
matrimonial el esposo refleja a Jesús y la esposa refleja la comunidad
cristiana, "la esposa es" escribe Barth "subordinada a su marido
como la comunidad de los creyentes lo es a Cristo"[18].
En su análisis, Barth se adentra en la clase de teología natural
que el mismo antes condenaba apelando a lo que el denominaba como "un
escaso conocimiento de la vida"[19].
En su argumento de lo que consideraba como "natural", Barth parte
del texto bíblico insertando sus propias opiniones culturalmente condicionadas.
Tal como Elouise Renich Frazer, profesora de teología y decana del
Seminario Teológico Palmer comenta: "Cuando Barth describe al
matrimonio como la personificación de la co-humanidad, está
automáticamente colocando otras relaciones humanas bajo sospecha, excluye
a algunos seres humanos de la posibilidad de plena humanidad y reaviva viejos
estereotipos de varón y mujer impidiendo ayudar a sus lectores a oír
la vieja historia con oídos nuevos."[20]
Barth asume un fuerte compromiso ideológico con la superioridad del
género masculino que lo lleva a rechazar todas las formas de relaciones
homosexuales.[21]
En el día de hoy muchos evangélicos repiten la aseveración
de Barth en cuanto a que el matrimonio heterosexual es la ejemplificación
de la imagen de Dios en la humanidad y la utilizan para oponerse a que las
personas homosexuales puedan formar parte de la comunidad religiosa. El punto
de vista de Barth también ha ejercido mucha influencia para la creación
de instituciones que prometen a los homosexuales convertirse en heterosexuales.
El Ex-Gay Andrew Comiskey se hace eco de Barth cuando dice que "Dios
nos dice que para descubrir nuestra verdadera humanidad tenemos que ser conocidos
por el sexo opuesto. Una parte fundamental de la imagen de Dios en nosotros
se refleja en la relación heterosexual. Dios creó al hombre
a su imagen como varón y hembra (Gen. 1:26-27)"[22].
Esto suena como si Comiskey dijera que tenemos que participar en una relación
heterosexual para ser completamente humanos, lo que viene a ser como
una distorsionada interpretación del mensaje de Pablo en Romanos
1.
Este argumento de que la imagen de Dios se arraiga en la relación varón-mujer
nos saca fuera del texto bíblico. Cuando participé
hace un tiempo en la comisión de trabajo sobre homosexualidad
de la Iglesia Presbiteriana de Pasadena, uno de nuestros miembros, un ex misionero
con doctorado en Nuevo Testamento se manifestó a favor de la posición
de Barth en cuanto a que una persona no está completa a menos de que
se case heterosexualmente. Su comentario ofendió a varios de
los miembros de la comisión incluyendo a otra ex misionera que nunca
se había casado y a nuestro único miembro gay que calmadamente
le contestó diciendo cuán difícil sería
aplicar esta idea a la persona de Jesucristo.
Bíblicamente hablando Jesucristo es la imagen
de Dios (Co 1:15;2Co 4:4). Pero la imagen de Dios en Cristo no era la consecuencia
de algún atributo en especial, como la masculinidad o el status matrimonial
sino que era más bien el resultado de reflejar plenamente en su vida
el amor de Dios. Nosotros los seres humanos reflejamos el amor de Dios sólo
en forma parcial y esporádica, mientras que Jesús nos
mostró el pleno amor de Dios en todo momento.
La buena noticia del evangelio es que todas las personas pueden tener una
relación con Dios a través de Jesucristo. Reflejamos la presencia
de Cristo en nuestras vidas cuando amamos a Dios y nos amamos entre nosotros.
Luego, la imagen de Dios no es una capacidad que se hace presente sólo
en cierta clase de personas y no en otras. Reflejar la imagen de Dios es posible
para todos -negros y blancos, varones y mujeres, homosexuales y heterosexuales,
casados y no casados.
Necesitamos volver a la comprensión bíblica de Dios, la creación,
el pecado, la salvación y el amor. Aquellos que se apoyan en conceptos
como "ley natural" y otros prejuicios culturales tuercen y deforman
el mensaje del evangelio.
En la Biblia existen alrededor de 3000 versículos que expresan la preocupación
de Dios por los pobres y los oprimidos. En contraste hay tan sólo un
puñado de versos en los que algunos quieren ver que Dios condena a
la homosexualidad. Ninguno de ellos, apropiadamente interpretados,
hace referencia a las personas cristianas homosexuales contemporáneas.
5 - EL RELATO DE LA CREACION
Una respuesta al argumento de Robert A. J. Gagnon
En los círculos conservadores se percibe una creciente tendencia a utilizar algunos pasajes de Génesis cap.1 y 2 para condenar la homosexualidad, lo que en parte se debería al hecho de que la interpretación tradicional de los pasajes (garrote) ha probado ser muy débil y poco convincente.
Robert Gagnon, profesor del Seminario Teológico de Pittsburg, en base
a dos pasajes de Génesis que Jesús cita cuando le preguntan
acerca del divorcio, sostiene que "Jesús adopta un modelo de sexualidad
basado en la creación". "Al tratar el tema de la indisolubilidad
del matrimonio" Gagnon dice que, "Jesús claramente presupone
un único prerrequisito explícito en Gen. 1:27 y 2:24 para
que tenga efecto la re-unión <una sola carne>:que debe haber
un varón y una mujer". Esta re-unión, explica Gagnon, comprende
las dos mitades de la primera criatura humana "un originalmente binario,
o sexualmente indiferenciado Adán (terrícola)"
separado en dos sexos en el relato de Génesis 2.
En su reciente libro "La Biblia y la homosexualidad", Gagnon vuelve
sobre el tema de la presunta separación del "terrícola"
en dos mitades, masculina y femenina sosteniendo que "los seres humanos
son un ejemplo de arquitectura sagrada" y que la actividad homosexual
violenta el diseño original del Creador describiendo el matrimonio
como la re-unión de las dos mitades, hombre y mujer.
El argumento de Gagnon parece construido sobre la arena. Quienes han profundizado
en los textos bíblicos de Génesis 1 a 11 saben que no existe
una razón fundada que permita reconocer la historia de Adán
y Eva como algo más que especulación. Lo grave es que
sobre la base de una especulación no histórica y precientífica
de 3000 años de antigüedad, algunos cristianos como Gagnon tienen
el descaro de dictar que los adultos gays y lesbianas de hoy tengan que resignarse
a permanecer solos y célibes de por vida. Y esto no es un asunto
trivial, pues estamos hablando de la vida y felicidad de seres humanos.
Podrían eventualmente existir razones válidas para desalentar
y aún prohibir las relaciones consensuadas entre adultos del mismo
sexo. Pero hacer esto porque supuestamente Génesis habla de
una "arquitectura sagrada" ordenada por Dios resulta difícil
comprender.
La tesis de Gagnon gira sobre la idea de que un género es "completado"
por el otro: los individuos se deben "re-unir" con la otra
mitad. Sin embargo fracasa en encontrar un texto bíblico específico
que confirme tal "re-unificación". Y no lo encuentra
simplemente porque no existe. En las Escrituras no encontramos nada que verdaderamente
implique que Adán estaba “incompleto” sin una mujer. Es
cierto que Génesis dice que Adán estaba solo (no es bueno para
Adán estar solo) pero no dice que antes de la aparición de la
mujer estuviera a incompleto; tampoco después. Gagnon argumenta que
la falta de completamiento está implícita en el hecho de que
la mujer fue creada de la costilla de Adán. Sin su costilla, Adán
estaría deficiente o parcial. Pero sigamos los términos reales
de la historia. Recordemos que primero viene la "soledad"
y la falta de la costilla aparece luego. Con la mujer Dios no resuelve la
falta de su costilla (es decir lo incompleto). El problema es explícitamente
la soledad de Adán. Antes de la mujer, cuando Adán está
en total posesión de sus costillas - completo-, aún está
solo. Lo que se enfatiza y en lo cual Adán se regocija es sobre la
idea de que la mujer es "hueso de mis huesos y carne de mi carne".
Aquí la palabra "de" quiere decir "deriva de".
Adán se regocija en que Eva proviene de si mismo y no en que está
completo de nuevo.
Por otro lado algunos sugieren que la re-unificación se sugiere en
la palabra "por lo tanto" de Gen 2:24 ¿Pero cual
es el punto en "por lo tanto"? ¿Por lo tanto, a fin de reunirme
con la mitad que me falta de mi mismo? O por lo tanto porque la procreación
requiere de la diferenciación sexual. En definitiva ¿el punto
es la re-unificación o la procreación? Y lo que efectivamente
se menciona en el contexto es la procreación "fructifiquen y multiplíquense".
Habrá que recordar que luego de quitarle la costilla, Dios volvió
a llenarle con carne, "sanando" eventualmente lo que supuestamente
estuvo incompleto. Adán es así completado nuevamente por Dios
y no por la mujer. El que completa es Dios, no otro ser humano, una idea ésta
que se presenta como uno de los mensajes más potentes a lo largo de
la Biblia.
Finalmente vale la pena mencionar que Gagnon parece inadvertido de que exactamente
el mismo término empleado para "unir" (Gen 1:24, el varón
con la mujer, que en el hebreo significa más bien pegarse, agarrarse,
unirse fuertemente) se usa más adelante con relación al pacto
entre Ruth y Noemí. Siguiendo su lógica, Gagnon debería
admitir que Ruth y Noemí se completaron sexualmente la una con la otra.
Volviendo al principio, la especulación acerca de lo que pueda o no
decir el texto de Génesis - no histórico y precientífico
- no es más importante que la vida de las personas reales tres
milenios después. ¿Cómo puede haber gente que se anime
a predicar como absolutos, conceptos tan frágiles con los que
trata de dictar como debe ser la vida de otras personas débiles
e indefensas? Lamentablemente lo mismo se ha repetido muchas veces a
lo largo de la historia de la iglesia.
Por cierto las Escrituran nos muestran unos cuantos modelos positivos de lo que Gagnon denominaría incompletos, fundamentalmente el de Jesús célibe y de San Pablo recomendando no casarse.
Volver a la 1ra parte...
Referencias
[16]Kart Barth, Church Dogmatics,
III/4, The Doctrine of Creation, (Edimburg:T&T Clark, 1961) 163
[17]Elouise Renich Frazer, "Kart
Barth Doctrine of Humanity" (PhD diss.,Vanderlbilt University, 1986),
123n24
[18]Fraser, "Kart Barth Doctrine
of Humanity", 134. Ver Barth, CD, III/2:314
[19]Fraser, "Kart Barth Doctrine
of Humanity", 203. Ver Barth, CD, III/2:290
[20]Frazer, "Kart Barth Doctrine
of Humanity", 221-22 Resulta significativo que aquí Barth
se aleja exegéticamente de Jesús y del evangelio en base a los
cuales basa su definición de humanidad y se dirige a Génesis
2 y a las epístolas paulinas, especialmente Efesios 5.
[21]Frazer, "Kart Barth Doctrine
of Humanity",217,Ver Barth, CD, III/4:166
[22]Comiskey, Pursuing Sexual Wholeness,
40
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