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Los autores de Génesis simplemente intentaron responder
a la pregunta ¿de donde venimos? en forma comprensible para las personas
de su época. Y la respuesta es obvia: de un hombre y de una mujer.
La historia de la creación no pretende ser una historia de la antropología
o de las construcciones sociales humanas. Pretender encontrar respuestas a
otras cuestiones trascendentes a partir de un relato precientífico
tan simple parece poco atinado.
1 - ¿Tenemos en Génesis un Modelo de Matrimonio Monogámico Heterosexual?
(Jesus, the Bible and Homosexuality; Jack Rogers, -Webmister JK Press, 2006- 85)
Muchos de los que utilizan el pasaje de Romanos 1 para oponerse a los derechos de las personas homosexuales basan su posición en los registros de la creación de Génesis 1-2. El argumento es más o menos así: las relaciones homosexuales son contrarias a la naturaleza porque son contrarias al modelo establecido por Dios en la creación[1]. Pero ¿Cuál es ese modelo? De acuerdo a algunos, como Thomas Schmidt es el matrimonio heterosexual monogámico,[2] no obstante el hecho de que Génesis 1-2 no contiene ninguna referencia ni a la homosexualidad ni al matrimonio. Esos capítulos no fueron escritos para contestar preguntas referentes a estas cuestiones.
Como señala el académico en Antiguo Testamento Phyllis Bird,
las leyes y tradiciones que regulaban el matrimonio y las relaciones sexuales
en el antiguo Israel jamás hacen referencia como modelo
a los textos de la creación[3].
De acuerdo a ella Génesis 1 en realidad describe como los seres humanos
son y no son semejantes a Dios. Los seres humanos han sido creados a al imagen
y semejanza de Dios, diferenciándose así del resto de los animales.
Pero en su sexualidad los mismos son identificados como varón y hembra,
no como esposo y esposa o ni aún como hombre y mujer. Más allá
de esto, Víctor Furnish nos recuerda que en contraste con las deidades
de todas las demás civilizaciones del cercano oriente, el Dios de Israel
era considerado asexual[4].
Por lo tanto en su sexualidad, los seres humanos no son semejantes a Dios
sino que son como el resto de las especies creadas. En realidad Furnish señala
que Génesis 2:23-25 "ni manda ni supone una relación monogámica
entre un hombre y una mujer… y no ofrece comentario alguno respecto
del matrimonio como tal". Más aún los héroes de
la fe del Antiguo Testamento no fueron monógamos sino que más
bien siguieron los patrones de su cultura, con múltiples esposas, concubinas
y esclavas como compañeras sexuales. La Biblia no sólo aprueba
sino que hasta parece alentar tales conductas.
No obstante como Furnish también señala, la prescripción
de “fructificarse y multiplicarse” no puede significar que
cada uno tenga que casarse y procrear, no debe pasarse por alto que
el relato de la creación no tiene en cuenta a los célibes, a
los física o mentalmente incapacitados, a los impotentes o a aquellos
que hoy denominamos "homosexuales".
La noción de que Génesis 1 nos presenta un modelo de matrimonio heterosexual monogámico simplemente no es correcta sino más bien parece ser una construcción artificial inventada para negar a las personas homosexuales el derecho al matrimonio. Como observa David Balch, cada vez que se hace énfasis en la teología de la creación para oponerse a la homosexualidad, al mismo tiempo se enfatiza la subordinación y la sumisión[5]. Por otro lado cuando se enfatiza una teología de la redención, tal como la que Pablo ofrece en Romanos 3, usualmente se hace énfasis en la libertad, la mutualidad y la equidad[6].
Pienso que el modelo contemporáneo de matrimonio cristiano es muy bueno para las personas heterosexuales: un hombre y una mujer deberían casarse para toda la vida y si así lo desean procrear hijos y cuidarlos debidamente. Pero en Génesis no encontramos este modelo. Más aún, la sociedad occidental requirió muchos siglos para llegar a esta concepción del matrimonio[7]. Y aún así una gran proporción de la sociedad no sigue este modelo. Por otro lado muchos gays y lesbianas cristianos suelen comprometerse en relaciones duraderas de por vida. Muchos de ellos adoptan niños y hasta algunos que conozco han adoptado criaturas con necesidades especiales. Estas personas parecen haber abrazado el propósito del modelo de matrimonio cristiano contemporáneo pero no tienen cabida en el.
2 - ¿Re-unir lo que se separó en dos?
(Jesus, the Bible and Homosexuality; Jack Rogers, -Webmister JK Press, 2006- 86)
La obra de Robert Gagnon presenta una versión extrema de la noción acerca de que la salvación puede encontrarse solamente en la unión de un varón y una mujer. Gagnon entiende la historia de Génesis del siguiente modo:
En Génesis 2:18-24 un ser humano binario no sexualmente
diferenciado (el adán) es dividido en dos seres sexualmente
diferenciados. El Yavista luego describe el matrimonio como la re-unión
de la unidad sexual original del Adán. De la misma manera
que desechamos su pertinencia contra el bestialismo no se puede desechar la
relevancia implícita de esta historia para la proscripción de
las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo (comparar con 2:20).
La unión sexual de dos varones o de dos mujeres no podría igualar
un ser originalmente binario o sexualmente completo[8].
Curiosamente un mito similar de un ser originalmente completo
que se divide, lo encontramos en el Symposium de Platón
presentado por un Aristófanes intoxicado. Originalmente había
tres clases de seres, un varón, una mujer y un ser andrógino
que compartía lo masculino y lo femenino. Luego Zeus partió
a estos seres por la mitad de manera que cada cual buscó su contraparte
a efectos de volverse nuevamente completos relacionándose sexualmente.
El andrógino por supuesto sería heterosexual con la mitad masculina
buscando reunirse con la mitad femenina y en tal sentido Aristófanes
observa: "Nuestros adúlteros mayormente provienen de esa relación
sexual donde también derivan las mujeres que seducen hombres y las
adúlteras".
La teoría de Gagnon es muy curiosa, pero una vez más, no existe argumento bíblico que la sostenga.
3 - Un Asunto de Género
(David G. Myers & Letha D. Scanzoni, What God Has Joined Together? HarperSanFrancisco, 2005, 108-113)
Robert Gagnon -profesor del Seminario Teológico
de Pittsburg- basado en dos pasajes de Génesis que Jesús citó
cuando le preguntaron acerca del divorcio, cree que "Jesús adoptó
un modelo de sexualidad basado en la creación" según su
interpretación de Marcos 10:6-9[9]
"Pero al principio de la creación, varón
y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a
su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne,
así que ya no son más dos sino uno. Por tanto lo que Dios
juntó no lo separe el hombre".
En su argumentación acerca de la indisolubilidad
del matrimonio, Gagnon expresa que "Jesús claramente presupuso
un único prerrequisito explícito en Gen. 1:27 y 2:24 en cuanto
a que tiene que haber varón y hembra, hombre y mujer para que
tenga efecto la re-unión de una sola carne". Esta re-unión,
según explica Gagnon, es una de las dos mitades de la primer criatura
humana, es decir "el originalmente binario o sexualmente no diferenciado
Adán (terrícola)", dividido en dos sexos en el
relato de la creación de Génesis 2. Gagnon cree que el
pequeño porcentaje de personas que buscan una pareja de su propio sexo
es en sí mismo una evidencia de que un sexo está incompleto
sin el otro, ya que la basta mayoría de las personas buscan compañeros
del sexo opuesto. Según este profesor "Todo esto indica
un reconocimiento social básico de que existe una característica
esencial y holística del varón y de la mujer que trasciende
las meras construcciones sociales".
Pero, ¿puede sostenerse un argumento que se construye en base un pequeño
porcentaje de personas que buscan compañero del mismo sexo? Acaso su
existencia tanto entre humanos como entre animales no demuestra que la heterosexualidad
no es inevitable, es decir que existe lugar para la variación en materia
de orientación sexual como sucede por ejemplo con el color de los ojos.
Para Gagnon, el asunto va mas allá de la observación del patrón
social dominante: "El matrimonio no consiste simplemente en intimar y
compartir la vida con otro,… es una fusión -o según
su comprensión de las Escrituras, una re-fusión- de la esencia
masculina con la femenina".
No obstante, el punto en Marcos 10:6-9 no pasa por la diferenciación sexual. Respondiendo a los líderes religiosos que querían tenderle una trampa, Jesús habló de la permanencia marital como el ideal de Dios. Recordándoles que Moisés había permitido que los esposos se divorciaran de sus esposas con bastante facilidad, Jesús les replicó que Moisés les había dado esa ley por la dureza de su corazón. Pero Jesús estaba hablando acerca de hombres y mujeres que ya estaban en matrimonio, porque eso era lo que los líderes religiosos estaban preguntando. El punto no era una discusión filosófica o teológica acerca de la diferenciación sexual y la necesidad de fusión entre dos mitades incompletas. Jesús al igual que Pablo habló positivamente de la soltería sin ni siquiera insinuar que si una persona no se casa entonces estará de alguna manera incompleta.
Richard Mouw, presidente del Seminario Teológico Fuller también
argumenta que el matrimonio "no es creado por contratos humanos sino
que fue creado por Dios como una relación de por vida entre un hombre
y una mujer". El matrimonio -dice- sirve no sólo "para
propagar la especie humana y promover familias sanas, sino para modelar además
la fidelidad entre Dios y su pueblo, Cristo y su iglesia"[10].
Mouw hace referencia a Efesios 5 donde se explican dos formas de comprender
la iglesia- como una novia o como un cuerpo. En este pasaje se cita nuevamente
el relato de Génesis 2 recordándonos que un hombre deja a su
padre y madre y se une a su mujer y los dos serán una sola carne. El
escritor de la epístola continúa diciendo que “este es
un gran misterio, más yo digo esto respecto de Cristo y de la Iglesia”
(Ef.5:31-32). En otras palabras este es un lenguaje metafórico. Según
George Lakoff y Mark Jonson en Metáforas por las Cuales Vivimos
“la esencia de una metáfora está en comprender y
experimentar una cosa en términos de otra”. Pero, ¿qué
es la clase de cosa en Efesios 5 que tenemos que comprender y experimentar
en términos de otra? ¿Es el énfasis en la diferenciación
sexual? o el énfasis es en la relación –específicamente
la relación de amor, protección, compromiso, intimidad, sacrificio
y unidad, es decir una relación que ofrece un potencial desafío
al orden social de aquel tiempo (esposas sometidas y maridos dominantes);
es decir, una movida que apunta a la equidad en la cual los esposos se someten
mutuamente en amor. Si el énfasis es entonces en lo segundo,
¿no es sensato argumentar que dos personas del mismo sexo comprometidas
el uno con el otro podrían también relacionarse de esa
manera?
La teóloga Rosemary Ruether sostiene que la noción de complementación
para insistir que la heterosexualidad es la única norma para tener
relaciones sexuales sanas, hace daño tanto a las mujeres como a los
hombres. Este concepto de complementariedad basado en diferentes características
físicas, "disimuladamente demanda una continua dependencia y depreciación
de la mujer a los efectos de validar la tesis de que dos clases de personalidades
existen por naturaleza en los varones y en las mujeres y que son expresiones
parciales de algo mas completo". El peligro de esta idea de acuerdo a
Ruether, es que ni los hombres ni las mujeres pueden ser personas completas
capaces de desarrollar su lado activo y afectivo[11].
La noción de dominación masculina y subordinación femenina
es una de las áreas escriturales que muchos estudiosos cristianos de
hoy han venido reexaminando y reinterpretando desde hace un tiempo. Tal reinterpretación
se basa en lo que conocemos del antiguo orden social en el que escribieron
Pablo y otros autores y cómo los propios principios bíblicos
proveyeron las raíces para el cambio –no sólo en cuanto
a la equidad de los sexos sino para derribar otras injusticias sociales
tales como la esclavitud[12].
Este enfoque no implica descartar o desvalorizar la Escritura, sino
más bien aplicar sus principios a nuestros días- del mismo modo
en que Pablo y los otros autores bíblicos guiados por el Espíritu
aplicaron algunos principios espirituales a su propia cultura. Tal como
enfatiza Margaret Nutting Ralph, aquellos pasajes en que las mujeres son obligadas
a subordinarse a los varones y los esclavos son mandados a obedecer
a sus amos, "no significan que el autor está enseñando
el correcto orden social", más bien "dado ese orden, el autor
le está diciendo a sus lectores como comportarse en su contexto para
crecer en santidad"[13].
Aún así, algunos cristianos de hoy continúan insistiendo
en el argumento de los roles sociales separados. Piensan que al crear
al hombre y la mujer Dios tuvo definidos propósitos que van más
allá de la procreación y que se trastocarían al permitir
el casamiento entre personas del mismo sexo. Por ejemplo, James Dobson (director
de la ultra conservadora Enfoque a la Familia) haciendo referencia al los
escritos del crítico social George Gilder, manifiesta que "las
mujeres poseen la llave para la estabilidad y productividad de los hombres".
En efecto, Dobson escribe:
"Cuando una mujer confía en su marido y lo
respeta profundamente, el esposo adquiere la confianza necesaria para
competir exitosamente y vivir responsablemente Ella le da una razón
para desarrollar su energía masculina- para construir un hogar, conseguir
y conservar un trabajo, ayudarle en la crianza de los hijos, mantenerse
sobrio, vivir de acuerdo a la ley, gastar el dinero sabiamente, etc. Sin
la influencia positiva de la mujer, el hombre tiende a soltar el poder de
su testosterona de una forma destructiva para si mismo y para la sociedad.
Los matrimonios exitosos sirven para "civilizar" y domesticar
la masculinidad, lo cual no solo es bueno para el interés de la mujer
sino para la protección y bienestar de la próxima generación".[14]
Bien, ¿y qué es lo que la mujer necesita
del hombre? Siguiendo su línea, por el contrario, una mujer típicamente
tiene un anhelo profundo que sólo puede ser satisfecho a través
de una relación romántica duradera con un hombre. Dobson dice
que "su autoestima, su contentamiento y su plenitud derivan de la intimación,
corazón a corazón dentro del matrimonio"[15].
Por supuesto que aquí se ignora la posibilidad de que una
mujer pueda desarrollar una alta autoestima fuera del matrimonio o que pueda
tener otras necesidades. ¿No debería necesitar apoyo
para su carrera o para cualquier otro interés, del mismo modo que lo
necesita su marido? Muchos cristianos entienden que la clave para un matrimonio
exitoso radica en la mutualidad de la relación en todas
las áreas de la vida. Esta interpretación tan diferente nos
permite pensar que dos personas con orientación homosexual pueden también
experimentar la misma mutualidad.
Ir a la 2da parte... Referencias:
[1]Stanley J. Grenz, Sexual Ethics: An Evangelical Perspective (Westminster JK, 1997, 30)
[2]Schmidt Straight and Narrow, 39
[3]Bird The Bible in Christian Ethical Deliberation 167 n55 (itálica agregada)
[4]Furnish The Bible and Homosexuality, 22-23.
[5]David L. Balch, Concluding Observations
by the Editor, en "Homosexuality, Science and the Plain Sense of Scripture",
288
[6]Ibid
[7]Ver Coontz, Marriage, a History, 24
[8]Gagnon en Via and Gagnon, Homosexuality and the Bible, 61
[9]Robert A. J. Gagnon, Why Gay Marriage is Wrong http://www.robertgagnon.net/homoPresbyTodayArticle.htm
[10]Mouw citado en Civil Unions: Would a Marriage by Any Other Name Be the Same, Christianity Today, 8/3/2004
[11]Rosemary R. Ruether "The
Personalization of Sex" in From Machismo to Mutuality 1976 reprinted
in Homosexuality and Ethics, ed. Edward Batchelor Jr. (NY Pilgrim Press,
1980), 29
[12]Ver Willard m. Swartley, Slavery, Sabbath; War and Women: Cases Issued in Biblical Interpretation (Scottsdale, PA Herald Press, 1983)
[13]Margaret Nutting Ralph, And God Said What? An Introduction to Biblical Literary Forms, rev.ed. (NY Paulist Press, 2003) 275
[14]Dobson, Marriage Under FIRE, (Sisters, OR: Multnomah Publishers, 2004) 11-12
[15]Dobson, Marriage Under Fire,
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