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¿Qué es el Fundamentalismo?
Según Thomas Meyer el fundamentalismo es "un movimiento de
exclusión arbitrario, una tendencia opuesta aunque inherente al proceso
de apertura general del pensamiento y la toma de iniciativas, una tendencia
enemiga de las formas de vida particulares y sociales que caracterizan a la
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modernidad y frente a ello pretende ofrecer, en la medida en
que condena toda posible alternativa, certezas absolutas, sostén firme,
auxilio permanente y orientación incuestionable" (Meyer,
1989).
El rasgo más evidente del fundamentalismo es su actitud de oposición.
El fundamentalismo se hace presente cuando se experimenta una situación
de amenaza: determinados individuos sienten que algo o alguien (la modernidad,
la secularización, la ciencia, la libertad, determinada lectura de
la realidad, etc.) los ataca y no le queda más remedio que contraatacar
para defender su propia estructura endeble .
El fundamentalismo es una forma de reacción que en el caso
del fundamentalismo religioso, apela a lo sagrado con el objeto de reconstituir
una comunidad.
El fundamentalista se caracteriza por el miedo al cambio porque el
cambio se comprende como una amenaza de pérdida de referencias o de
fundamentos. La ansiedad que produce esta amenaza le lleva a buscar aliados
con el propósito de oponerse sistemáticamente a dos enemigos
básicos: el cambio y la interpretación.
En el cambio, el fundamentalista ve al fantasma de la desestructuración
mientras que en la interpretación ve un cambio encubierto.
Las personas que se sienten cómodas en los grupos fundamentalistas
generalmente han pasado por experiencias de aislamiento, marginación,
desarraigo, etc. que les ha producido una añoranza de seguridades y
de verdades eternas.
Para los fundamentalistas el precio de la libertad como sacrificio para privilegiar
la verdad es demasiado alto. El sello del fundamentalismo es la búsqueda
de una seguridad sin fisuras siempre con la guía de líderes
infalibles que se remiten a textos sagrados y supuestamente autoevidentes.
En realidad la esencia del fundamentalismo no es ni religiosa, ni científica,
ni política, sino que es un fenómeno mental básico que
termina expresándose en la religión y en la política.
Como los fundamentalistas carecen en realidad de un “fundamento”
sólido para sostener sus principios apelan a contraatacar en base a
supuestos absolutos incuestionables al tiempo que procuran someter a sus seguidores
a través del miedo y de la desinformación.
Otras características de los fundamentalismos son:
- La conciencia de minoría:
Son conscientes de conformar un grupo minoritario pero detentador de la "verdad absoluta". Esta conciencia está marcada por una división tajante entre "nosotros y los demás", es decir, la gran mayoría apóstata, inmoral y pervertida en contraposición a ellos que guardan principios inmutables y fundamentales como los revelados en la Biblia, el Corán o el tratado comunista.
- La Creación de un enemigo al cual se demoniza:
Como el secularismo, los y las homosexuales, el feminismo, los divorcistas, en algunos casos la ciencia, etc.
- Las Comunidades de liderazgo:
Los fundamentalistas constituyen comunidades que se convierten en una “institución totalizadora” que anticipa la realización de la sociedad futura que promueven, donde las personas se sienten acogidas al tiempo que se le ofrece criterios infalibles que le evitan la angustia de tener que elegir por ellas mismas.
- El carácter machista:
Los fundamentalistas estructuran una comprensión de la existencia humana donde la mujer tiende a ser depreciada o anulada. Esta particularidad es reforzada por la tradición judía y cristiana y se aplica no sólo a los fundamentalismos religiosos sino tambièn a los políticos.
- Defensa de un mileniarismo apocalíptico:
Que infunde el temor al castigo eterno.
Origen del Fundamentalismo Religioso Cristiano. |
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norteamericana de esa época.
El fundamentalismo estaba y aún está dirigido contra la
relativización de algunos textos de la Biblia por parte de la investigación
histórico-crítica. Con ese propósito se creó en
1919 la Asociación Mundial de los Fundamentos Cristianos,
cuya finalidad era defender los fundamentos del cristianismo en la vida pública
estadounidense a partir de la lucha contra el evolucionismo darwiniano, la
promoción de la oración obligatoria en las escuelas públicas,
la reafirmación del patriotismo y la defensa de la moral y de
los valores tradicionales de la familia.
Los grupos cristianos de raíz protestante pronto tomaron distancia
del fundamentalismo que quedó circunscrito a las comunidades evangelicales
(entre nosotros los evangélicos) cuyo objetivo se concentró
en atacar las "doctrinas heréticas" de los liberales.
Con el correr del tiempo el fundamentalismo a través de la denominada
"derecha religiosa" comenzó a transitar una
etapa de participación mucho más activa en la vida pública
norteamericana especialmente durante los gobiernos de Reagan y los Bush.
Así, Ronald Reagan se presentó como el defensor del patriotismo
estadounidense, pretendiendo hacer de los Estados Unidos la nueva Jerusalén
Bíblica. Cuestionó la teoría de la evolución,
afirmó que las escuelas debían enseñar el creacionismo
bíblico y proclamó los temas predilectos de los fundamentalistas:
los valores de la familia, la moral pública y la exaltación
del sistema capitalista.
En el día de hoy proliferan muchos grupos, iglesias y organizaciones
fundamentalistas que cumplen con las características antes mencionadas.
Todos ellos, que tienen sus raíces en la derecha religiosa norteamericana,
ejercen gran influencia en iglesias y denominaciones evangélicas de
América Latina, muy prestas a incorporar todo lo que viene del Norte
sin ningún cuestionamiento.
El fundamentalismo cristiano sostiene la inerrancia e infalibilidad de las
Escrituras al tiempo que realiza su propia y conveniente interpretación
de los diferentes textos bíblicos. Para Dale Martin (Gender and
Sexuality in Biblical Interpretation, 2006,2) la interpretación
no es simplemente un asunto relativo a las teorías literarias sino,
por encima de todo, es un tema ético donde entra en juego la responsabilidad
propia del intérprete. La responsabilidad por el “significado
que encontramos en un texto” descansa en la humanidad del lector y no
en el texto en sí mismo como independiente de la interpretación.
En la actualidad es muy difícil o casi imposible sostener la infalibilidad
e inerrancia de la Biblia por lo que muchos cristianos adhieren a una posición
un poco más flexible en la que se acepta esa realidad pero no obstante
se afirma que la Biblia nos proporciona una base segura sobre temas
de ética y doctrina.
Aún así, tienen una posición con respecto a asuntos
de “ética y moral” que no se diferencia demasiado respecto
de los más fanáticos fundamentalistas.
Marcelo Sáenz
Fundador y Coordinador de CEGLA
www.cegla-argentina.com.ar
Resumen tomado y adaptado del trabajo de Albert Moliner
sobre los fundamentalismos. |
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